>Estos días por FB

>Triste realidad la de esta colonia humana que no sabe protegerse cuidando de su infancia.
Es duro constatar que la selección de la especie prescinde de los seres que podrían mejorarla.
Lamento una y muchas veces ese descuido.
Un niño y una niña no son propiedad de nadie, son la esperanza del mañana.

No rompas el hielo con baratijas.
Hazlo con cálido gesto.
Poco a poco podemos entendernos.

Hay quien se despide y marcha.
Hay quien marcha sin más.
Aprendí a decir adiós tras estas pantallas.
Algunos adioses me afectaron tanto que necesité un duelo largo.
Otros pasaron sin más.
Todo tiene caducidad.

El megusta cobra muchos sentidos.
Le aplico muchos, también.
Leo. No paso por algo lo que está ante mí.
Es la forma de ir conociendo a mis interlocutores en este sitio.
Tango la ventaja de que a muchos los he ido encontrando en otros.
Hay encuentros que vienen del 2007.
No sé si queda alguno de mis primeros pasos blogueros del 2006.
De esa época, hay ausencias que nunca olvidaré.
No sé su nombre de pila, pero sí el que utilizaban y con ello significaban para mí.

Comentarios y saludos nos acercaban.
Hay una canción, “…contigo aprendí…”
Con ellos ( y ellas) aprendí a ser y estar en esta pantalla.
Sentí por empatía emociones de todos los colores.
Me inspiré para dar alas a mis narraciones.
Creé en mi mente una imagen virtual de ese amigo (y amiga) que está al otro lado, en otro momento y lugar.

Un perfil no es página ni grupo.
En él se aloja quien es afín.

Mis afinidades son diversas, pero no todo vale.
Tengo fronteras y territorios intransitables.

…hay limitaciones que la palabra no supera.

>Busco en mí mi voz.

>Escribo. Registro. Posteo.
Está claro que me asiento en ese aire que encontré para mí.
Lo respiro y tomo vuelo.
Hoy notifiqué en mi anterior blog escribidor que he hecho esa mudanza.
http://son-mis-relatos.blogspot.com/
Cuando abrí ese blog, quise recoger en él mis relatos.
Muchos de ellos breves.
Siguiendo la dinámica abierta en otro sitio cuando empecé a tomarme los blogs como sitios en que ir dejando mis escritos.
http://misrelatos.blog.com/
Los relatos se han ausentado.
Escribí una novela que ocupó parte de mi narrativa y que está pendiente de estructuración más precisa.
Puse en marcha una articulación en blog con la presencia de parte de sus personajes.
http://paisajes-fernan.blogspot.com/
Ahora busco en mí mi voz.

>La casa

>Susi, cuando decidió instalarse en el pueblo, huyo de lujos y comodidades. Se instaló en la casa de planta baja, de pocos metros cuadrados, vivienda que en otro tiempo ocuparon los parientes de Jacinta.
Se encontraba en las afueras del lugar. Sus paredes eran de adobe y el suelo de tierra.
Las paredes eran mezcla de paja, tablas obtenidas de cajas de fruta, y sacos de papel.
El mobiliario era escaso. Una mesa rudimentaria, próxima a un banco denominado cadiera.
Un hogar con chimenea, era utilizado para encender en él con ramas secas y hojarasca, lo que sus antiguos habitantes usaban como fuego para calentarse y cocinar sus alimentos.
Susana adecentó la casa ayudada por las otras mujeres, pero no quiso que ello supusiera un cambio radical.
El suelo se cubrio con cemento alisado y se mantuvieron los materiales que cubrían las paredes.
Ella misma instaló con sus propias manos unas tablas que harían las funciones de estantes para ordenar sus documentos y algunos libros que siempre llevaba consigo.
Cuando los años debilitaron su naturaleza, no se consiguió que admitiera ser llevada a una de las habitaciones de la casa principal. La que habías sido su hogar en la infancia.
Allí vivía el encuentro con la tierra y consigo misma.

No volvió a ocuparse de sus investigaciones. Se retiró a esa casucha con la intención de desentrañar la memoria de las dos mujeres más importantes en su vida, Matilde y Jacinta.
Todas sus investigaciones se centraron en los diarios que Matilde había dejado ordenados en paquetes de cuartillas atados con cordeles de color amarillo pajizo, tonalidad por la que siempre había tenido predilección.
No sólo buscaba en los escritos. También entró en contacto con personas sensibles al contacto con señales que decían venían del contacto con los objetos y lugares relacionados con ellas.

Encontrar las raíces de Matilde era algo complicado. Ella había llegado al pueblo destinada como maestra, pero su origen era otro.
No habían muchos datos entre los papeles de la que ocupó el lugar de su madre.