Trazas

En la equidistancia habita la cordura.
He mirado en ese punto del horizonte y no he encontrado a nadie.
La locura se adueña de los que aman y de los insensibles.

Y si vivimos en este cuerpo que creemos nuestro, lo mismo que esos seres vivos que en simbiosis mantienen el equilibrio generativo del viviente evolutivo.

Me pregunto si es suficiente el esfuerzo ante la tragedia.
Demasiadas horas.
¿Podrían haber hecho más de lo que han hecho?

Mirarte en el espejo con esa percepción que no advierte el paso del tiempo.
Hacerlo al descuido y sorprenderte ante el desguace del tiempo pasado por la superficie de tu piel.
Aceptarlo.
Volver a él y sentirte bien