Globalización a su favor

La globalización ha llevado al recorte de derechos de trabajadores y trabajadoras. Las empresas se han movido a sitios en que esos derechos brillaban por su ausencia. Su voracidad no tiene límites. Aprietan para que las condiciones laborales se ajusten a modelos esclavistas.
Los acuerdos políticos les hacen la corte, temiendo que se marchen a otros territorios. Les ofrecen facilidades que convierten en norma. La falta de criterio fiscal abre espacios en que medran, sin beneficiar a la población.
Beneficio a costa de la vida que no valoran.
Pueden ser sensibles en lo próximo, pero crueles en lo no visible. Carecen de ética y son amorales, aunque en la proximidad hayan levantado altares y creencias a la deidad.
Campan en el todo vale.
Un tablero en que las piezas no sangran ni lloran.
Duermen a pierna suelta y educan a sus descendientes en su credo.
Muestra son los que ocupan cargos gubernamentales, que habiendo pasado por una educación selecta y selectiva no tiemblan a la hora de cortar con la guillotina de recortes sociales.
Cuando cae el, y la, suicida no salpica sus sesos en su cara. Debería. A ver cómo se les quedaba el cuerpo.
No pisan el asfalto. No usan los medios de transporte público. Viven en diseñolandia.
Somos multitudes disgregadas.

Cosificando personas

Hace años que el paro formaba parte de la dinámica económica, pero se asumía con la entrada y salida del mundo laboral. Las personas afectadas solían restablecerse antes de llegar a la situación en que se encuentran en este momento.
Había alternativas temporeras.
En este momento estamos frente a un genocidio. Los excedentes se tiran o queman. Se destruyen. Para los mercaderes excedentes no tienen cara y ojos son cifras y estadísticas.
Deberían estar presentes en cada uno de los momentos de desesperación.
No mascan la mugre que provocan.
No es algo nuevo. Es la rueda demoledora de lo humano.
Utilizan las personas cosificándolas.

Preguntas

¿Qué baremo mide una catástrofe?

¿Cual es la cifra de damnificados y damnificadas?
¿La del paro?
¿La de los desahucios?

Una epidemia.
¿A que porcentaje debemos llegar para que así se considere?

La legitimidad.
¿Cuándo se pierde?
¿Hasta dónde la responsabilidad del gobernante?
¿En qué medida es responsable todo el que ocupa un escaño, con voz y voto?
¿Quién marca la norma?
¿Qué valor tiene la representatividad si no se responde al reto que con promesas se asumió?