Aspiró el aire sediento y sintió el latido…

Aspiró el aire, sediento, y sintió el latido del viento. A su lado un buitre esperaba. Todo ante él fue desierto. Imaginaba un horizonte salado de agua. Extendió su mano. Ella le esperaba. Se sumergieron entre corales.
Llegaron más alimañas que dieron cuenta de unos restos abandonados del alma.

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