Clarita e Irene

La madre de Clarita, Irene, era una mujer distante, seca y malhumorada. No solía pernoctar muchos días en la casa costera, cuando estaban las francesas. Solía excusarse, dejando a la niña con Clara. Aún así, nunca fue desagradable con Eve, y animó la amistad de las niñas.
Posteriormente, cuando crecieron, se separó de José. Parece ser que su matrimonio no funcionaba, y aguantaba temiendo por la pequeña.
Una vez se divorciaron, dejó de relacionarse con Clara.
Clarita vivía con ella, pero visitaba a menudo a su abuela. Admiraba a Domi, cosa que no agradaba demasiado a Irene, porque veía en ello la rebeldía por la que se negaba a esos aspectos de feminidad que hubiera querido cultivara.
Aunque no rechazaba la condición de la relación de esas mujeres, miraba con inquietud la posibilidad de que su hija tuviera la misma tendencia.
Tuvo que aceptar lo evidente, porque Clari manifestaba su tendencia sin disimulo.
Madre e hija superaron sus diferencias y llegaron a tener una relación en la que la tolerancia y el cariño les llevó a un buen nivel de comunicación.
Clari no necesitó ocultarse, ni buscar subterfugios del tipo ésta es mi amiga. Pudo llevar a su casa a las que iban entrando en su vida, aunque entraban y salían a menudo. Sólo se mantuvo Evelyn, a la que Irene trataba como una más. Y aunque su carácter había mejorado, no podía evitar cierta actitud altiva, que no era otra cosa que una coraza.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s