un paso del año que se dice viene. Adiosando éste

No puedo responder al silencio con mi queja.
No espera. No sabe la respuesta. Se aquieta en su cueva con la puerta abierta por ese viento hiriente que duerme en ella.
Me siente inquieta en la noche larga sin sueños.
Despierta.
Ruidos varios sin referente, aplastados sobre sombras imprecisas, debidas a focos diáfanos de luz enrojecida o ennegrecida de penumbras.
Otros y otras duermen.
Despierta, doy vueltas y olvido que insomne transcurro en ese desgaste que suma mis días apareados, de tramos que me traen y devuelven al sentido pensante de mi mente.
Sonidos empujan o reconstruyen desde dentro tremulosas y sinuosas intuiciones. Voces vibradas en la noche que avanza sin reconocer en ellas ritmos o sones, a pesar de algún eco reconstruible.
©.