Creatividad

Ser creativa no es crear, es imaginar.
Ser capaz de ver lo no visible a los ojos de la razón, desvelando lo que los de la mente intuyen.
Tomar una dirección nueva y abrirse camino.
Pero lo que se dice crear, eso es algo que no está a mi alcance.
Puedo desvelar.
Eso ocurre cuando el contacto con la esencia de lo que tramo se da.
Concito el hado y busco darle paso, siguiendo las riendas sueltas de un trote pausado, o desbocado según sea el caso.
Ante el espacio inmáculo trazo en palabras, líneas o colores; y cuando tengo la sensación de plenitud, el contacto, paro y lo doy por acabado.
Sucede que el tiempo corre en paralelo, mientras atiendo ese encuentro.
A eso lo siento como acto creativo.
No considero que lo conseguido sea una creación mía.
En ello han jugado factores internos y externos.
El sedimento de un trayecto de mi sentir y mirar ha generado en mí el deseo y, dejándome llevar, su fruto.
Imagino y doy rienda suelta a esas pulsiones.