Evelyn 5.3

Irene se había ido con Clari. Disculpándose, pero no queriendo dejarla sola.
Domi había venido por su cuenta, y estaba con las otras mujeres, las amigas de siempre. Hubo cantos corales con sus voces entrecortadas por el llanto. Fue un rito ancestral que drenaba la tierra a nuestros pies.
Aunque soy su heredera universal, no he querido descuidar lo que se puede lograr con lo que ella ha legado. A mamá le ha quedado una paga, debido a que tuvo su trabajo y cotizó por él.
Hemos tramitado las cesiones a distintos museos del mundo, y puesto en marcha la fundación que llevará su nombre. Edu traspasa su cometido. Adam se hará cargo de todo.
Yo me estoy centrando en recopilar sus escritos, que son muchos.
Esta tarea me entretiene mucho. Hay tanto material que me veo superada, pero no quiero dejarlo en manos extrañas. Si Nines no hubiera marchado sería de mucha utilidad, aunque mantengo contacto con ella y me orienta.
Empiezo a sentir el desaliento.
Más, la soledad. Mi cuerpo añora las caricias de mi amada. Empiezo a sentir su pérdida, y a identificar mi frustración con la que manifiesta Michelle en sus escritos.
Clari no vendrá a mí, y yo siento el amarre que me sujeta a este puerto. Jana ya no está con ella. Fue ave de paso. Eso me da esperanzas.
Vendrá un día de estos, y yo me entregaré a su abrazo. Lo haré sin quejas. Espero que venga.

Evelyn 4.2

Aquella comida de domingo se mantiene. Solemos ir siempre que podemos. Está entre nuestras prioridades. Incluso viene José alguna vez. Sólo. Parece que su mujer no se siente cómoda con nuestras celebraciones. Por otra parte, ella es muy agradable. Se parece en algo a Clara. Es elegante, femenina y coqueta.
Domi, pasado el duelo, encontró a una vieja amiga, con la que parece va a acabar. La trae y nosotras la recibimos como nuestra familia. Se les ve muy bien. Me alegro. Domi merece ser feliz.
Los hijos de Lucia no vienen nunca, aunque, cuando hablamos con ellos, dicen que algún día vendrán.
Encontrarnos es una forma de recordarla. Ella está con nosotros, cuando la traemos recordando anécdotas del pasado. Lucia y José nos la traen cuando fueron niños y, con su padre, eran una familia feliz.
Reconstruir su persona a través de nuestros recuerdos, cada vez es menos. Entre nosotros vamos mirando al futuro y construyendo el vínculo que nos une.
Los jóvenes, cuando se dignan venir, a veces a los postres, actualizan la vida.
Nines ha vuelto a España. No sabe vivir con los recuerdos de Michelle, que nos dejó. Se instaló en casa de sus padres, mis abuelos.
La casa de París está cerrada. Soy yo quien la abre, cuando voy a darme una vuelta. Los días que paso allí sola, devuelvo rincones y ordeno los papeles que dejaba Michelle entre anotaciones sobre sus proyectos. Algunos tienen fecha.
Hay poemas encendidos, que por lo que se puede leer en los que parecen anotaciones diarias, tienen un único objeto. Clara.
Entiendo que entre ellas hubo un gran amor, pero que los desencuentros que pudieron tener las separó.

Evelyn 4.1

Clari se instaló en la casa de Clara. Yo me vine a vivir con ella. Aprendimos que la vida no se puede posponer.
A Nines le supo mal, no por mí, sino porque Adam prefirió estar con nosotras.
A Irene tampoco le hizo mucha gracia. Se había acostumbrado a nuestra presencia. De hecho nos propuso que estuviéramos con ella.
Clara había dejado a Clari su casa. En los días que estuvo hospitalizada, Domi renunció a su favor. Fue una cesión en vida. Era su única propiedad.
Clari pasaba las tardes con ellas en el hospital, rememorando las vivencias de su infancia.
Ya entonces decidí quedarme con ella.
Tuve que reclamar la doble nacionalidad. Cosa que costó, porque la adopción de Michelle y la paternidad de Edu me hacían ser francesa. Fueron trámites que tardaron en resolverse meses. Eso supuso viajes de aquí para allá, y esperar la resolución para poder reclamar la nacionalidad de Adam, y la colaboración de Nines, que al principio se puso en mi contra.
Mi madre cedió cuando en mi insistencia le dije que quería ser feliz con la mujer de mi vida, y que para ello necesitaba de su comprensión. Ella me recriminaba diciendo que nos casáramos, pero eso era algo que no íbamos a hacer, porque habíamos decidido vivir juntas sin compromisos ni ataduras.
Queríamos sentir la libre elección basada en nuestro amor, y la libertad de poder decirnos adiós cuando lo nuestro terminara.
Nines me acusaba de arrastrar a mi hijo en esa aventura. No quise hacerle daño, porque entendí lo mucho que le quería, pero hice valer mi derecho. Prometí que iríamos a menudo a verla. Eso le tranquilizó.
No entendí que no visitaran a Clara en sus últimos días. Llegué a darme cuenta cuando pude leer sus diarios.
Michelle estaba deprimida desde el retorno de Clara y Domi. Nines cuidaba de ella. Dejó su producción artística y necesitó medicación.
Yo entonces no lo sabía. Lo cierto es que apenas la veía.
Por lo que supe, cuando Nines se sinceró conmigo, años atrás, Michelle intentó suicidarse cuando recibió la noticia de la muerte de Clara.

Clara 4.1

Lucia, la hija de Clara, había tenido dos hijos. No se casó con el padre de sus hijos, pero vivió con él unos años. Se separaron porque su relación había perdido estímulos y él se enamoró de una compañera de trabajo, con la que se casó. Los hijos eligieron irse a vivir con él, y Lucia lo aceptó de buen grado. Ya eran mayores y podían emanciparse.
Solía pasar por casa de Clara a menudo.
Tenía muy buena relación con Irene, su cuñada, y quedaba con ella para salir de compras o ir al cine.
Sabiendo que Clara y Domi se separaban, propuso la comida de los domingos en un restaurante.
Domi y Clara se encontraban en esas comidas. También Irene y Lucia. Clari, siempre que podía, y Evelyn cuando estaba. Los hijos de Lucia tenían buena relación con su prima, y ésta les avisaba de vez en cuando.
Luis y Raúl no se alejaron de su madre. La visitaban a menudo, y procuraban ir a esa comida dominical, al menos una vez al mes, para estar en familia. Su padre nunca fue, porque desde la separación no se sentía cómodo con Clara.
Cuando estaba Adam era el centro de atención. Era muy querido.
Domi acabó cogiendo un piso de alquiler en el mismo barrio en que vivía Clara. Con el tiempo su relación mejoró, pero nunca volvieron a vivir juntas. No hicieron trámites de divorcio. Considerándolo innecesario.
Fue un acierto por su parte, porque cuando enfermó Clara, de nuevo, Domi pudo estar a su lado, sin que nada lo impidiera.
Michelle y Nines nunca volvieron a visitarlas. Ni siquiera cuando supieron de la gravedad de Clara.
Clari y Evelyn les mantuvieron informadas.

Evelyn 3.1

Quisimos que se juntaran de nuevo. Se presentó la ocasión cuando la empresa quiso homenajear a sus primeros miembros.
Fue grato encontrarse de nuevo. Nines esperaba esos días con inquietud. Supongo que temía la reacción de Michelle, al verse de nuevo con Clara.
Fue una semana llena de actividad. Nosotras estuvimos juntas, como siempre que viene Clari. En mi apartamento. Edu acabo alquilando uno para mí. Normalmente estoy con Adam en la casa de mis madres, pero cuando tengo ganas de estar a mi aire me voy a él. Clari viene más a menudo. Nuestra relación se ha estabilizado. Puedo decir que somos pareja, pero no tenemos intención de casarnos.
Como entré a formar parte de la empresa, y soy contacto en otros países, viajo a menudo a Barcelona, y puedo pasar más tiempo con Clari, que sigue viviendo en la misma casa, con su madre.
En la visita que hizo con sus abuelas, fui con ellas, cuando regresaron. Me encanta esa ciudad. Siempre descubro algún rincón nuevo.
Siento que Clara y Domi se quieran separar. Es como si algo mío naufragara.
Clari está muy afectada, porque se siente muy unida a Domi, y teme perderla.
Intento animarla, y le digo que es posible que vuelvan a estar juntas, que son muchas cosas las que les unen. Espero que no encuentren fuera lo que pueden darse una a otra.
Nosotras empezamos a sentir la necesidad de estar juntas. Cada vez se hace más difícil la separación, pero es complicado, ni ella ni yo dejamos nuestro espacio para ir al de la otra. Clari siempre me dice que no quiere dejar a su madre sola, y yo no me veo viviendo fuera de París.
También encuentro ventajas. Tenemos nuestro propio espacio. Los reencuentros son románticos. Siempre nos gozamos como si fuera la única vez. Y no entramos en conflictos domésticos, porque nuestros territorios están claros. En los periodos vacacionales solemos viajar juntas. Clari siempre lleva la voz cantante, y no me cuesta ser condescendiente. Estoy acostumbrada a que sean los demás quienes toman esas decisiones. Con mis madres, mi familia, Nines es la que gobierna. Tanto, que Michelle no es capaz dar un paso sin ella.
Cuando me controlan demasiado me rebelo. En esa situación marcho a mi apartamento a estar sola. Ya se sabe que me he saturado, y lo respetan. Tanto, que si no me comunico esperan a que lo haga. Tienen un truco. Lo sé. Nicole, que ya es mayor, buscó a una sobrina suya para que se ocupara de la limpieza, también de mi apartamento. A ella le da comida cocinada para que me la deje en el frigorífico y le pregunta cómo estoy. Rose, que es muy charlatana, me habla de todo lo que pasa en la casa, y supongo que con ellas hace lo mismo. La verdad es que no me importa. Es una chica muy agradable. Cuando estoy, una vez termina la casa, nos sentamos a tomar un café que ella prepara. Habla mientras limpia. Cuando lo hace, dejo de lado lo que estoy haciendo, que suele ser trabajo con el ordenador, y la escucho. También le pregunto. Sobre todo por mi hijo, que ya va al colegio, y al que ella lleva y recoge. A veces viene con él, después de recogerlo por la tarde, porque puede hacer la limpieza a la hora que le va bien. Adam merienda con nosotras y se entretiene viendo programas de dibujos y documentales en la televisión que tenemos en el salón. Le acompaño y me intereso por lo que ve, y le pregunto por los amigos y amigas del colegio, y por lo que ha hecho durante el día. Él y Clari han hecho muy buenas migas. Juegan tirándose por el suelo, que está enmoquetado. Cuando está con nosotras se queda a dormir, porque marcharse sería un trauma. Entonces, al acostarse, siempre le pide a ella que le cuente un cuento. Clari es genial contando cuentos. Se los inventa en el momento, y los alarga hasta que lo ve dormido. Nuestra vida amorosa queda condicionada a su presencia. Aprovechamos cuando no está para dar rienda suelta a nuestros sentidos. Todo ello da emoción a nuestras vidas.
Si Adam está libre cuando viajo a Barcelona, lo llevo conmigo. No me lo perdonaría si no le llevara. En esos viajes, aprovechamos para visitar a mis abuelos españoles. Nines no viene, pero siempre prepara algo para ellos. No le gusta dejar sola a Michelle.
También visitamos a Clara. Me gusta pasar por su casa siempre que puedo. Lástima que Domi no esté allí, aunque a veces aparece, porque le avisamos.

Clara (viaje a París)

Clari le dijo a Clara que iba a ir a París a pasar una semana, por trabajo, y le sugirió que le acompañara. Su intención era propiciar el encuentro con Michelle, pensando que las cosas podrían arreglarse entre ella y Domi, si se enfrentaba a ese encuentro.
Ese viaje se llevó a cabo. Evelyn era cómplice. No porque quisiera que revivieran emociones pasadas, sino para que se normalizara la relación entre ellas. Por otro lado, incitaron a Domi, a que se presentara también allí. Buscaban arreglar las cosas. En su caso, fue sencillo, porque la empresa en que había trabajado celebraba un reconocimiento a sus empleados y empleadas de los inicios en el mundo de la comunicación. El viaje lo hicieron juntas, Domi y Clara, con Clari, en avión.
Michelle y Nines recibieron a sus amigas con alegría.
Fueron sensatas y amables.
Domi i Clara ni se habían visto desde que se separaron. Fue bueno verse y hablarse.
Michelle y Clara no estuvieron a solas. Lo evitaron.
El regreso volvió a dejar a cada una en donde estaba. No parecía posible la reconciliación, aunque sí poderse ver de vez en cuando sin tensiones. Habían planteado la posibilidad de gestionar su divorcio, pero de momento querían ver si eran capaces de mantener una relación amistosa.
No hubo reproches por parte de ninguna. Se alegraban de poderse ver después de tiempo.
Nines y Michelle quedaron en devolverles la visita.

Domi 3.1

Quien no perdió de vista a Domi fue  Clari. Ella y e Irene le ofrecieron su casa cuando supieron de las desavenencias de la pareja, pero ella prefirió alejarse más yendo a vivir con una amiga. Sin embargo, mantuvo contacto con ellas, porque quería estar al tanto de los movimientos de Clara.
Se tomó las cosas con serenidad. Le era más fácil centrarse teniendo la perspectiva lejana.
Se lamentaba de su error, pero no se martirizaba. Valoraba que quizás podía perderla para siempre, y que tenía que limpiar el camino de dudas para volver a ella ofreciéndole su amistad.
Le costado aceptar que ella pudiera estar en otros brazos. Y esperaba quitarse esa rémora del cuerpo.
La amiga que le había acogido le decía el tópico aquel de que un clavo saca otro clavo, y le proponía salir y encontrarse con la gente. Cosa que favorecería se encontrara con alguien que le pudiera gustar.
Así hizo. Volvió a los sitios y conoció otros nuevos. La vida de pareja le había alejado de ellos. Allí se encontró con viejas amigas y renovó contactos.
Imaginó, en muchas ocasiones, poder encontrarse con ella, y sólo pensar que alguien estuviera con ella renovaba ese sentimiento.
No conseguía quitársela de dentro.