Identidad

Hay un momento en que el espejo nos devuelve una imagen desconocida. Eso se debe a que nos solemos poner ante él en rutinas, sin ver.
Actualizar la percepción visual de nosotras mismas es un acto de sinceridad difícil de afrontar. Más aún, cuando vivimos rodeadas de falsas proyecciones de las demás.
Ese día reconoces que estás lejos de saber lo que ven de ti.
Ves semejanzas y similitudes inclusivas que denotan la participación en un colectivo del que no se diferencia aquello que mentalmente constituye la imagen que tienes de ti.
El entorno absorbe tu presencia incluyéndote en su propio paisaje.
Cuando sientes su presión y te ahogas huyes hacia ninguna parte.
La identidad siempre es contextual.

Paseo por la vida

-Está el día lluvioso

A penas he dormido

Dentista

En ayunas

Haciendo tiempo

16 de diciembre

El último mes del 2014

¿Qué deparará el año 2015?

Una perspectiva. La dentición se ha manifestado con dolores que había olvidado. Este tema polariza mi mente. Me tocó soportar una noche de domingo a lunes festivos sin a penas conseguir amarar su empuje. Se me dijo que debía sacar esa muela, pero lo fui dejando. De eso hace un par de años. Hoy quisiera escaparme.Miedica.

Voy de migraña en migraña. A penas tengo descansos.

Escapista quiero quedarme en mi rincón olvidando el latigo de la carne.

Otras cosas me producen espanto. Este mundo que paso a paso se está desmembrando. ¿Será cambio? ¿Seguiremos en el mismo estado de cosas, bajo mercantiles deseos materiales?

Anoche recordaba el mundo que imagino de la infancia de mis padres. Entonces tenían la tierra, Ahora dependo de la moneda que cambio por alimentos, techo y energía.

Rectifiquemos

Cada santo que aguante su vela.
Esa es la prédica.

El de enfrente que se apañe.
Uno en cada casa, y dios en la de todos.

Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

Así, poca solidaridad se da.

Es tiempo de multitudes y eso cambia las perspectivas de la Humanidad.

No se puede barrer para casa, sin tener en cuenta a los demás.

Hay una razón de equilibrio.

La perspectiva ha de ser global.
No en un sentido mercantilista, sino en el de la supervivencia de la especie.
El género humano se enfrenta al reto de preservar la diversidad.

En la variedad está el gusto.

Un mundo monocromo y decadente, es la antesala de su final.

Descontento.
Crisis.
Valores.

Desde la proximidad.
Abrir canales de participación y comunicación.

Vivir dentro de una jaula, aunque sea de oro, es perder la libertad.

Los hijos, no son tuyos, son de la vida que ha de continuar.

Compartamos la tarea de continuidad.
Hagamos un mundo para las personas.
Rectifiquemos.
Aún estamos a tiempo.
No menos preciemos.
No menoscabes el valor que está por medrar.

De todos ha de surgir una esperanza renovada.
Cada uno y cada una con sus capacidades y posibilidades.
Cuerpo y mente.
Razón y emoción.

Trazas

En la equidistancia habita la cordura.
He mirado en ese punto del horizonte y no he encontrado a nadie.
La locura se adueña de los que aman y de los insensibles.

Y si vivimos en este cuerpo que creemos nuestro, lo mismo que esos seres vivos que en simbiosis mantienen el equilibrio generativo del viviente evolutivo.

Me pregunto si es suficiente el esfuerzo ante la tragedia.
Demasiadas horas.
¿Podrían haber hecho más de lo que han hecho?

Mirarte en el espejo con esa percepción que no advierte el paso del tiempo.
Hacerlo al descuido y sorprenderte ante el desguace del tiempo pasado por la superficie de tu piel.
Aceptarlo.
Volver a él y sentirte bien

>Nadie puede señalar al otro descalificando

>De nuevo ante esta pantalla en blanco. Página simulada.
El sueño no me alcanza.
Es mucho lo que zozobra en mi interior.
Bulle en desorden una energía que no me permite dar paso al descanso necesario.
Un día intenso antecede.
Es eso.
No consigo desconectar de lo que con intensidad vivo.

Hoy mi sobrina ha estado receptiva y comunicativa.
Será que empieza a salir de esa crisis tontera en que estuvo tiempo atrás.
Sus cambios me pillan fuera de juego.
Me ha alegrado poder compartir un rato al teléfono.
Cuando niña, era mi niña.
Ahora debemos aprendernos la una a la otra.
La vida es cambio.

Hemos salido a caminar, pero no hemos llegado a la orilla del mar.
Ayer, tampoco.
Está allí, y a penas lo visitamos.

El día fue luminoso.

Ahora me siento espesa, pero al tiempo activa e inquieta.

Ella duerme.

Yo he tenido que volver a entretenerme con este artilugio que parece imprescindible.

Lo cierto es que hubiera podido tomar lápiz y papel.
Otras veces lo he hecho.

Horas de alerta y seguimiento.
Había entrado a participar en un grupo que me había captado.
Parecía ser un sitio válido.
Se propiciaba hablar de cosas interesantes.
Pero no todo iba por el buen camino.
Sorprendida, pude ver que se manifestaba la intolerancia y el rechazo.
Una compañera ponía su queja.
Seguí el hilo de esa conversación y pensé que ese no era mi sitio.
No me quedo allí donde se rechaza por razones trasnochadas y carcas.

De todo aquello, queda mayor conocimiento y recelo.

Argüí una historia en la que mis personajes no se veían en problemas semejantes.
Pienso que ese ideal está lejos de alcanzar.

Mi deseo para este año era la tolerancia y el respeto.

Escribí al final de una carta que escribí a un amigo:
“La tolerancia es muy difícil de aplicar.
Se es tolerante con lo que no inquieta ni pone en cuestión las propias creencias.
Ponerse en el lugar de la otra, u otro, no resulta fácil.
Muchas veces, la diversidad en estos entornos dificulta ese encuentro.
Es posible que nos polaricemos.”

Esas palabras venían dictadas por los acontecimientos que me laceraban.

Es necesario que esas personas que piensan por encima de lo humano en las reglas y normas de sus creencias, empiecen a considerar que hay muchas formas de enfocar la vida, y que deben evitar ciertas posturas de intransigencia.

Incluso se atreven a hablar del pecado ajeno.
No hay pecado si no se viola una creencia asumida, o no se sigue el credo de una prédica.
Tu pecado no es mi pecado.
Tus creencias no son las mías.
No pretendas que me calce el zapato que se ajusta a tu horma.

Vivimos tiempos en que los humanos nacemos en culturas complejas.

Hay un cambio de paradigma que debe darse sin retroceso.

Los grandes poderes de la palabra divina quieren hacer creer que con ella se crea el nexo social que hace de la sociedad algo estable.
Aunque se les desmorona el mundo y la estructura que quieren mantener a toda costa, están en sus trece y claman por un desorden que anuncian por falta de valores de los que se creen deudores.

El ser humano. Las personas cuentan.
No se hace necesaria una mirada externa, cuando el consciente y la consciencia miran al otro y a la otra como parte de la misma cadena del Ser.

Nadie puede señalar al otro descalificando.

Límites que sólo uno mismo sabe dónde están, no pueden ser prescritos.

La autogestión en un entorno de respeto.

No acotes de tal manera que constriñas y evites mi libertad.

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>LA IMAGINACIÓN COMPARTIDA

>

La imaginación compartida.
Pasé dando un rodeo por las lindes del parque. Era invierno, el año había traspasado, empezaba el nuevo año. Me dirigía a la Biblioteca, tenía casi una hora para perder el tiempo. Había llamado pidiendo que me reservaran ordenador para poder disponer de una hora de conexión con los amigos blogueros y revisar mi correo. L se marchaba de regreso a la city, de nuevo me sumergiría en mi mundo onírico.
Llevaba la cámara en el bolso y fue tal el impacto del escaparate que allí quedé enganchada haciendo fotos.
Una nota indicaba que aquello se animaba con luces y música al cabo de unos minutos. En la espera me sentí acompañada por una señora que me dio toda una suerte de explicaciones de cómo el escaparatista era un artista.
Recuerdo que le conocí en los años de la adolescencia, no lo conozco en el buen sentido de la palabra. En una ciudad pequeña como lo es Huesca todo el mundo se conoce y él y yo somos de la misma generación. Me sorprendió no porque tuviera ideas previas sino por la sensibilidad que despertó lo que allí expusiera y lo que latía en mí.
Los libros de cuentos, la recreación en los cuentos de nuestra infancia. La imaginación compartida.

De uno de mis primeros blogs: http://mis-foticos.nireblog.com/

>TERROR

>Tenía que escribir un cuento de terror y para ello quiso ponerse en situación.
El año anterior se sumergió en los terrores de los cuadros que del cadavérico trayecto se explicitaban en su memoria.
Recogió recuerdos de velas encendidas a lo largo de escalones para orientar a los antepasados que en esa noche visitarían a sus familiares vivos.
Jugó con zapallos que cortados hábilmente eran fantasmales iluminaciones en oscuras estancias.
Mero juego y aspaviento.
Conforme ocupaba su mente de tétricos vaticinios lo real se hacía patente.
Bastaba mirar la pantalla que de forma acelerada presentaba cuerpos calcinados y destrozados, más reales que cualquier pasaje imaginado. De nuevo la realidad superaba la ficción.
Esa mirada suya que se apercibía de lo que otras no veían.
Fantasmales formas acudían a bailar la mascarada en sus largas pesadillas.
Dormía entre silencios de oquedades inmundas la presencia impoluta de martirizadas gentes.
Recordaba lo cruel y deshumanizado de lo humano que mira de soslayo cuando ante él se presenta lo que elude, evitando el compromiso, mientras tanto arguyendo palabras de condolencia, queriendo hacer valer argumentos de solidarias maneras.
Falsas voces acontecen ante la pérdida insostenible que de un mundo en declive se presenta.


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