No me golpees

 

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No me golpees en la piel y las carnes de mis hermanas.
No levantes tus leyes en mi contra.
No me cierres las puertas de la cultura.
No uses en mi contra un pasado que debió quedar atrás.
No aprietes ataduras que me impidan pensar en libertad.
Quiero, desde que mi género se declina en femenino, tener la misma oportunidad.
Nunca entenderé que hombre nacido de mujer se vuelva en su contra.
Nunca entenderé que golpee y maté quien amó antes.
Seré tuya mientras mis emociones me acerquen a ti, pero déjame marchar cuando el fuego del amor aminore y mis alas se abran en busca de nuevos cielos en que medrar.
Quiero amarte en libertad, desde la igualdad.
Muchas mujeres que quieren rehacer sus vidas son golpeadas por aquellos que antes las amaban.
Amar no es poseer. No es aniquilar con el golpe que justifica un pensamiento de posesión y pertenencia.

 

Inspiración visual 114. Relato rememorado

Mi primer relato valorado versaba sobre una ventana, comparada a un cuadro paisajístico.
Era tarea escolar, propuesta por una profesora de Lengua y Literatura. Asignatura que no recuerdo si tenía esa designación que la nombrara.
Era en sexto o COU. Tampoco puedo delimitar ese dato.
Estamos en los setenta, o finales de los sesenta. Siempre pensé que era alumna magnífica de ciencias. De matemáticas, en concreto. Arropada por el éxito de excelencia en ese bachillerato de antaño, de elemental y superior estructurado.
Una profesora que me sorprendió y animó, valorando mis logros, muy motivados, de lecturas señaladas, que abrieron nuevos horizontes y alimentaron mi existencia.
Procedía de un contexto familiar de suelo y tierra. De rural, se diría hoy. La suerte me ofreció esa oportunidad. Mi padre dejó en las manos de mamá mi futuro. A mi hermano lo quiso a su lado. En el negocio familiar, de vaquería lechera.
Para mamá que estudiara era lo mejor que podía expectar para mí.
Aprendí a leer muy temprano. Hacerlo era lo que más placer me daba.
Ella había pasado por una escuela fracturada, requerida para ayudar en la casa. Primera tras varios hermanos. En un tiempo en que se debía acarrear agua De la Fuente y lavar y fregar a mano.
Volviendo al recuerdo de ese relato, en él comparaba el paisaje del cuadro de nuestro salón y aquel que podía observar desde la ventana de mi habitación, señalando que podía ampliarlo o reducirlo, según fuera mi posición, sitio desde el cual lo observara.
Y eso me lleva al ventanuco desde el que las estrellas velaron mis sueños de infancia en la casa de la vaquería de mi niñez en mi ciudad natal, Huesca.
Agradezco esta propuesta, por el regalo que ha movido recuerdos muy estimados.

http://mitologiayleyendas.ning.com/group/inspiracion-visual/forum/topics/inspiraci-n-visual-114-relato-rememorado-narrativa

Realidad virtual

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Ya no viviré.
En mis cálculos el tiempo no cuenta, pero está allí.
Hubo un antes de mí, que puedo recrear.
Un después en mi imaginar
Torpemente lo puedo dibujar.
Nunca será.
A veces los días cobran intensidad.
Cargas con ellos esperando aquello que no vendrá. Que confundirá su sentido. Que se difuminará.
Cada persona vive su imagen virtual de realidad.
Nada resulta igual, si compartimos ese relato friccionado desde el transcurrir temporal.
¿Por dónde se oculta nuestra verdad?
¿Quien la dibuja en el vaho invisible de su memoria?
Estuvimos sin advertirlo. Nos lo van a interpretar con códigos pactados que convierten el caos en un orden no plural.
Nada permanece. La percepción es múltiple y deforme. La mente sólo percibe en lo que supone es.
Aquello que es no está.
La náusea persiste en ese sentir de perpleja mirada que sucumbe al narrado de los demás, cuando estos entes cogen y retuercen las imágenes y palabras, elaborando un discurso monolítico para control y manejo de nuestra necedad.

Transcurso

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¿A qué aspiro?
A nada.
¿Cual es mi deseo?
Ninguno.
Sin embargo, me inquieto. Despotrico. Me enfado.
Deshago la calma mansa del tiempo transcurrido al amparo de mi sino.
Descompongo bucles enredados en designios de pasado.
Es cierto que miro la morada de mi ayer, y recuerdo que aspiré y deseé.
Ahora me estaciono en seguir la luz matinal y transcurrir en la claridad menguada de este día otoñal.