Clea

Clea imagina. Se pregunta y responde. Piensa. Articula en la voz deshaciendo marañas de pensamientos que atraviesan su mente. El alma busca en ella el reflejo de su ser impactado por todos los golpes sufridos en instantes vividos.

Desconocidas & Fascinantes: Gretel Ammann: Filósofa, Feminista radical, Lesbiana separatista, militante y activista. Polifacética y siempre en guardia por Isabel Franc y Dolors Majoral

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Origen: Desconocidas & Fascinantes: Gretel Ammann: Filósofa, Feminista radical, Lesbiana separatista, militante y activista. Polifacética y siempre en guardia por Isabel Franc y Dolors Majoral

Nada es como antes

Cuesta alejarse.
Liberarse.
Desanclar la nave y
seguir rumbo.

Aunque cueste,
es irremediable.

Nada es como antes.

Un buen día se desmorona una ruta que parecía bien trazada. Ese día lo inimaginable se antepone. La ruptura parece inevitable, pero hay pasos atrás que la quieren evitar, que quieren recuperar lo que no se quiere dar por perdido.

Salir de la confortable urdimbre de un remanso de paz es perder el paraíso terrenal

Seguimos

No es oro todo lo que reluce.
La felicidad es transitoria y fugaz.
Dispensamos atenciones a aquellos y aquellas que se acercan.
Incluso vestimos de amor esa afinidad.
Nos alzamos con la gloria de ser partícipes y parte.
Asistimos a descuentos que deshacen esperanzas en esperas cargadas de inquietudes.
Rompemos lanzas a favor de alianzas carentes de argamasa que las pueda solidificar.
Seguimos a nuestro pesar.
Es tan difícil compaginarse y tenerse y darse, que pagamos el desgaste del fracaso a cada paso.

Soy la cuerda que me ahorca.
Soy el lazo que me oprime.
He marcado mi límite y no doy ese paso que yo sola puedo dar.

Me vengo a visitar

Restablezco las horas en mi silencioso anclaje mental.
Me vengo a visitar. A mirar desde esa perspectiva única que me es dado observar dentro de mi.
Para mis adentros. Para esa escucha necesaria e ineludible que ancla mi conciencia en mi ser terrenal.
Mi cuerpo da señales que no puedo interpretar con precisa gramática verbal.
Los días se van en taciturna quietud, acumulando horas sombrías y de luz.
Sentido el instante fugaz de tal transitoriedad vital.
La esencia en la nada balancea su tempo.

Cada día nuevo renacer

Arrastró esa distancia contrita en el hueco de su espalda anquilosada. Tomó aire y adquirió ese pulso decidido que le hizo hacer pie, enmudeciendo el quejido ante huesos doloridos. ¡Para qué! Al fin nadie a su lado podría escuchar ese lamento. Tapó su desnudez con la bata envejecida, a juego con su piel. Avanzó, arrastrando sus pies calzados de zapatillas roídas, en tarima desgastada y quejumbrosa. Su pensamiento no respondía a otro estímulo mayor que el de mantenerse en pie, apoyándose en todo aquello que sus nudosos dedos iba alcanzando por tanteo en un momento de oscuro amanecer. Las persianas por su peso permanecían allí. Magras las tenía. Ni luz ni agua. Nada. Faltaba esperarla sentado. Llegaría al cabo de esos minutos que ronronearían su mente, escuchando el despertar de calle y ciudad. Un resplandor se abriría paso. Una sonrisa recibiría su compañía y cálido abrazo. Le daría ese café aguado calentito, con una pieza dulce que desharía en él, para paladearla y tragarla.
Cada día nuevo renacer.